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Comunicación, arte, ciencia y fe Muchas veces nos quejamos de cómo la prensa trata a la Iglesia, pero en vez de ponernos a la defensiva sería mejor preguntarnos que propuestas concretas tenemos para mejorar el mundo en que vivimos y qué líneas propositivas trabajamos con los Medios de Comunicación Social para que conozcan los avances que se realizan en cada área de nuestra pastoral. Reclamamos el diálogo en todos los sectores de nuestra sociedad, pero nosotros tendríamos que cuestionarnos sobre qué foros abrimos para evangelizar el mundo de la cultura, el mundo del arte, el mundo de la ciencia, el mundo de la política y el mundo de la comunicación. En nuestras ciudades conviven un complejo mosaico de tradiciones y modernidad, artesanías y nuevas tecnologías, globalidad y particularidad, homogeneidad y singularidad. Ricos y pobres, estudiantes y marginados, trabajadores y excluidos. A veces estos desafíos nos dan miedo y nos parecen que nos van a desintegrar. El documento de Aparecida nos interpela en el Nº 513: “Se notan actitudes de miedo a la pastoral urbana, tendencias a encerrarse en los métodos antiguos y de tomar una actitud de defensa ante la nueva cultura, de sentimientos de impotencia ante las grandes dificultades de las ciudades”. Nos falta buscar y contemplar a Dios en nuestros espacios urbanos. Necesitamos una pastoral ambiental que promueva la solidaridad fraterna y el respeto por la diferencia. Hay muchos esfuerzos aislados pero nos falta una visión de conjunto que nos potencie. A veces lo urgente no nos deja ver lo importante. Necesitamos realizar un diálogo profundo con la cultura, con las distintas ciencias, con las religiones, con los diferentes grupos sociales y con todas religiones. www.dialogo-ciudadano.com.ar P. Hernán Pérez Etchepare, ssp |