Ultimos Registros

Dennis Umaña(Dennis Umaña)
ALBA(almaviher)
Jesús Castañeda(Jesus Castañeda)
Nubia(nubia_primavera)
Elvira Romero Sanchez(elviradecadiz)
Alejandra Nas(alejandra78)
Francisco José Albarrán Domínguez(PacoCadiz)

Avisos Google

Referencias Google



! PERDONAR A NOSOTROS MISMOS.¡ PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 0
MaloBueno 
Escrito por galo molina molina   
lunes, 15 de agosto de 2011
Perdonar significa dejar ir el enojo, el resentimiento y el culpar que traemos mucho tiempo después de que alguien nos ofendió. Es algo que tenemos que hacer para nosotros mismos. Y no es algo que tenemos que hacer para ellos. Perdonar tendría que ver más con la ofensa, que con el ofensor. Sugerí que podemos no pedir perdón, pero sí podemos buscarlo. Y la manera de buscarlo es reconocer nuestra responsabilidad de causar dolor y sufrimiento y comprometernos en el camino que alivie el dolor y el sufrimiento, el camino de beneficiar a todos los seres. Ser perdonado significa que podemos sentir algún alivio porque alguien a quien hemos ofendido, se ha librado del sufrimiento que resultó de nuestra acción. La pregunta para el día de hoy es: ¿Cómo funciona esto cuando nosotros somos ambos, el ofensor y el ofendido? ¿Cómo podemos perdonarnos a nosotros mismos?
Solemos escuchar que tenemos que amar y cuidar a otra gente tanto como nos amamos y nos cuidamos a nosotros mismos. Al considerar como nos juzgamos y no nos perdonamos, no es de extrañar que haya tantos problemas en el mundo. Tal vez tenemos que poner al revés este consejo. Debemos mostrar consideración a nosotros mismos tanto como mostramos consideración a los demás.
No es difícil ver lo valioso que es tratar a los demás con compasión y entendimiento. Nuestra cultura lo promueve en cierta medida. Sin embargo, a menudo sentimos que no debemos de ofrecer esta misma compasión y entendimiento para nosotros mismos. Nos ha sido enseñado que es egoísta y malo hacer eso.
¿Por qué es tan difícil perdonarnos a nosotros mismos? Negamos la responsabilidad de nuestra ofensa, pero en algún nivel todavía nos sentimos culpables, avergonzados e indignos. Y por eso, el perdón para mi mismo tenía que venir a través de los tres tesoros. En alguna manera debí de reconocer o aceptar que en el reino de los tres tesoros no hay posibilidad de resentimiento, no hay ningún lugar donde puedan pegarse el enojo o la culpa.
No importa si decimos "dios" o "los tres tesoros" o "el gran misterio", perdonar a uno mismo viene de un lugar mucho más grande que nuestra vista estrecha de quienes somos o de lo que hemos hecho. Y perdonar a uno mismo no se encuentra por pensar o por analizar. Para mi esto es lo que significa el Padre Nuestro cuando dice "perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden." Encontramos perdón para otros y para nosotros mismos cuando nos unimos con el gran misterio. Si no podemos encontrar perdón para los demás, tampoco podemos encontrarlo para nosotros mismos. Entonces el Padre Nuestro nos recuerda que nuestro propio perdón radica en el mismo lugar que encontremos perdón para los demás. Es el único lugar donde puede ser encontrado. Pero no está allí en la superficie. Toma tiempo y práctica. Toma abrir nuestros corazones, exponer nuestras vergüenzas, y soltar nuestro hábito fuerte de creer que somos indignos.
 

Para poder publicar un comentario Ud. debe ser un usuario registrado.

< Anterior   Siguiente >