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Iglesia y sacerdocio Los testigos rechazan todo carácter mediador de la Iglesia fundada por Cristo. Empiezan por no admitir la fundación y evolución histórica de una Iglesia Jerárquica querida por el mismo Cristo. Entre las sectas protestantes, los jehovistas, son los más radicales opositores de la Iglesia Católica. Ni siquiera (como argumento histórico) acuden a la Iglesia primitiva para ver en ella virtudes o ejemplos que imitar (Hechos de los Apóstoles). Según ellos la Iglesia no sólo es inútil, sino que es un estorbo para la salvación de los hombres. Por este motivo es considerada la Iglesia como cosa del Diablo y tratada como una Iglesia perdida y podrida. De ahí se deduce su verdadero odio a los sacerdotes y las calumnias y expresiones feas contra los Obispos, verdaderos pastores de la Iglesia de Cristo. Bautismo Rechazan el valor de los sacramentos, por considerarlos inútiles. Para ellos, los sacramentos, no tienen razón de ser, ya que confían más bien en el esfuerzo personal para conseguir introducirse en el número de los elegidos (144.000). Conservan el nombre de Bautismo y Eucaristía, pero con un sentido muy distinto al resto de todos los cristianos. Sin embargo, ellos celebran con gran propaganda sus Bautismos. Esta celebración es efectuada con verdaderos fines propagandísticos y por eso le dan al bautismo un carácter solemne como ingreso sagrado a la Sociedad jehovista: Los Testigos de Jehová. Bautizan en los ríos o en las playas dando al rito bautismal un carácter espectacular. En ocasiones utilizan la fórmula trinitaria, pero su bautismo está vaciado de contenido y de significado sacramental, pues, es un bautismo que no perdona los pecados. No confiere la gracia de justificación. No convierte al bautizado en una nueva criatura. El Bautismo de ellos no imprime carácter alguno en el alma del bautizado. No aceptan los efectos verdaderamente maravillosos que se dan en el alma del bautizado debido a la comunicación de la gracia de justificación. Eucaristía Su fe y sus creencias respecto a la Eucaristía son todavía más endebles que las referentes al Bautismo. El jehovismo profesa odio al Santo Sacrificio de la Misa, niega la presencia real de Cristo en las especies eucarísticas y sólo admiten la eucaristía como un símbolo vago del "memorial de la última Cena". Ellos llaman a memorial del pan y del vino que una vez al año reparten entre sus miembros de la comunidad jehovista. La ceremonia anual tiene que coincidir con la puesta del sol del día 14 del mes de Nisán (calendario judío), fecha de la muerte de Jesús. Estrictamente hablando la Eucaristía sólo se autoriza a los 144.000 elegidos. Los demás jehovistas no tienen obligación de comulgar ni siquiera una vez al año.
El Matrimonio Tampoco tiene carácter de sacramento para los jehovistas. Es un contrato entre marido y mujer. Es matrimonio indisoluble; por lo tanto, rechazan el divorcio, excepto en el caso de adulterio. Por eso rechazan los tribunales que tengan legalmente establecido el divorcio. Cuando la vida común entre marido y mujer se hace imposible para ellos, se pueden separar, pero no pueden contraer nuevo matrimonio. Rechazan asimismo la poligamia. El marido es el jefe de la familia y así debe de reconocerlo la esposa. No tienen ceremonial especial para contraer matrimonio. Basta con que manifiesten públicamente su deseo de mutua entrega para quedar unidos con el vínculo matrimonial. La Liturgia y el Culto Para los jehovistas no hay propiamente oración litúrgica como tal. Tienen alguna oración en común, pero ponen énfasis en la oración privada, apoyándose en los textos en que Jesús reprueba la oración ostentosa y vana de los fariseos, Mt 6, 5-6. Para ellos la oración es una petición a Dios que a veces hacen por mediación de Jesucristo. A Jesús nunca le rezan, ya que no le consideran como Dios; por eso se apoyan en la oración del Padrenuestro como oración de Jesucristo al Padre: y también porque en esta oración se invoca la venida del Reino, tema preferido para ellos. La moral jehovista y sus principios En algunas cosas son más amplios que otras sectas protestantes como los metodistas, adventistas, y pentecostales, que son mucho más puritanos y exigentes. La moral jehovista está catalogada como de un rigorismo ético más que como una respuesta a la gracia de Dios. En la actualidad los jehovistas no hacen demasiado problema en la cuestión de dejar de fumar, dejar de beber, dejar los juegos de azar, Los Testigos de Jehová deben de dedicar su tiempo y su dinero a la difusión del reino de Dios. Por tanto, deben de usar con suma parsimonia de todo aquello que lo entorpece u obstaculiza. Ir al cine, a teatros, o cualquier otra actividad sana, distractiva, está muy mal visto, es tiempo perdido, todo es para el reino de Dios, no hay tiempo para otras cosas. Proselitismo jehovista Nos podemos preguntar ¿Por qué se extienden los Testigos de Jehová? ¿Cómo se explica este fenómeno si se tiene en cuenta la pobreza doctrinal de la secta y por una y otra parte, los descalabros de su innato profetismo o el infantilismo de algunas de sus actitudes? Veamos algunos factores que intervienen en este dinamismo proselitista. Los métodos que emplean los jehovistas para la captación de adeptos se hallan minuciosamente detallados en su libro "Mira, que yo hago nuevas todas las cosas", manual especial de sus predicadores oficiales. Vamos a mostrar brevemente las etapas por las que podemos descubrir el proceso proselitista.
1.- Para entrar en contacto con la gente: llaman a las puertas de los hogares para entregar gratis sus revistas. La reacción inicial del que es visitado es sumamente importante. Si el visitado rechaza enérgicamente al visitante jehovista, es posible que ya no vuelva más (aunque a veces insisten). Pero si el visitado le da entrada, comienza el diálogo sereno, tranquilo, educado, entonces el jehovista está ante un posible prosélito. Entonces el Testigo de Jehová ofrece uno de sus libros, interesa al visitado sobre algunos de los temas contenidos en él, ya sea de interés local o particular, sobre las injusticias del mundo, etc. Los Testigos de Jehová está convencidos de que esta insistencia, constancia, produce sus frutos. 2.- A los Testigos de Jehová se recomienda en esta segunda entrevista un gran tacto, no hay que precipitarse, no hay que ser "cargoso", pues esta segunda entrevista se considera crucial para obtener un auténtico prosélito. Es menester tener un poco de psicología y reconocer los puntos flacos del interlocutor y así captar su interés por la obra jehovista. 3.- En la tercera visita hará ver al visitado que para el mejor conocimiento de los puntos que quedaron sin aclarar en la visita anterior se pueden utilizar dos sistemas: a.- estudiar la literatura que habla de esos temas b.- asistir a las sesiones de Biblia en los Salones del Reino, allí será orientado y le darán argumentos para su problema. Esta propuesta de la tercera visita es verdaderamente arriesgada, pues exigirá que el posible prosélito (supongamos que es un católico) tenga que hacer un verdadero esfuerzo y sacrificio, ya que supone prácticamente el inicio de la ruptura con la Iglesia (Católica) a la que pertenece y también la provocación de sospechas en las personas con las que el visitado tiene que convivir. Si se da este paso, las ataduras con la Iglesia Católica se rompen. 4.- Todo está convenientemente estudiado para que el primer contacto serio (por la visita al Salón del Reino) del visitante con la organización le marque profundamente en el futuro. Al comienzo se da el trato fraterno y sencillo, el hecho de llamarle con cariño "hermano" y hacérselo sentir con gran afecto y simpatía, junto a la presentación de múltiples actividades, todo esto debe de impactar profundamente al nuevo candidato. 5.- Una vez dado este paso, le va a resultar muy difícil desandar lo andado. Una vez ingresado en la Sociedad de Testigos de Jehová, se le prepara convenientemente con instrucciones metódicas que debe cumplir con exactitud y se le va enseñando, al mismo tiempo, no sólo en la teoría sino en la práctica, las técnicas depuradas del proselitismo jehovista. Ellos hacen descubrir a los seglares su gran vocación misionera. Se le equipara con todos y desde el primer momento con los predicadores más experimentados. Se le dan a conocer sus derechos, privilegios y exenciones (de orden civil y político, diciéndole que no tiene porqué prestar servicio militar obligatorio, etc.). 6.- Esta etapa comprende un período de profundización en la doctrina jehovista y en la propia concientización de su quehacer apostólico. Estudia seriamente los textos bíblicos previamente seleccionados que le han de servir en su trato proselitista. El candidato es vigilado por otro miembro jehovista ya que en este momento puede ser atacado por sus parientes y familiares. 7.- El tiempo de prueba puede alargarse según las circunstancias personales de cada candidato. Pasado este tiempo se le administra el bautismo, generalmente en grupos, por inmersión, en un río, en algún lago, con gran aparato escénico y propagandístico. Por lo tanto lo que podemos decir de todo esto es lo siguiente: La primera característica es que estamos ante una secta eminentemente proselitista. Los Testigos de Jehová están formados y tienen una verdadera mística de la acción apostólica, igualmente sienten pasión por las estadísticas de cuántos libros venden, cuántas revistas editan, cuántos números de revistas han difundido, cuántos conversos han conseguido, todo gira alrededor de la eficacia externa, cuantitativa de sus obras, cayendo así en el más riguroso pelagianismo y fariseísmo (decimos fariseísmo porque sólo confían en sus obras), todo lo llevan contabilizado, para el día de la salvación y venida del reino, y ésto depende ... de lo que ellos trabajen eficazmente; si no se venden libros, si no se difunden revistas, si no hay prosélitos ... el reino de Dios se retrasa, por su culpa, por su flojera. h.- Su férrea disciplina A pesar de que atacan a toda institución, los jehovistas están muy bien organizados. Es casi obsesiva esta actitud de disciplina hasta el punto de incidir en actitudes de sometimiento total y de verdadera dictadura una vez que se hallan perfectamente enrolados. La imposición que la Sociedad Jehovista ejerce sobre sus miembros bien puede calificarse de "posesión", que les priva de la libertad individual en muchos casos; lo que constituye un auténtico problema que psicólogos y especialistas en el tema de la Historia de las Religiones tratan de descifrar. Se puede decir que están sometidos al "lavado de cerebro", pues la organización priva a sus seguidores de la habilidad y libertad crítica, es decir, de pensar por sí mismos críticamente, es decir, libremente, de tener sus puntos de vista personales, y todo esto porque precisamente se les exige someterse a todo lo que la máxima dirección de la Sociedad manda obligatoriamente o está definido por los escritos y es difundido masivamente. i.- Su fácil teología Los Testigos de Jehová al eliminar sin ningún escrúpulo el Misterio de Dios Trino, la divinidad de Jesús y su obra de redención, hace que las gentes caigan en un simplismo enorme, se presenta una religión fácil y sencilla, y esto es un recurso tentador para las gentes sencillas. También al negar la existencia del infierno, como castigo eterno, se anotan un tanto fabuloso, ya que negando la existencia del infierno se evita una de las creencias más claras, preocupantes y a la vez exigentes de los evangelios. En el libro de los jehovistas "Usted puede sobrevivir al Armagedón" 5 dice: "del nuevo paraíso el jardín paradisíaco habrá sido solamente una muestra..." "que en la nueva tierra: se harán los arreglos para muchos matrimonios de los sobrevivientes de la guerra. Ahora para poder ser ciudadano de esta nueva tierra es preciso dar el nombre a la sociedad de Testigos de Jehová". Como se puede apreciar los Testigos de Jehová, elaboran una teología a la luz de la revelación que nada o muy poco tiene que ver con lo verdaderamente dicho y prometido por Cristo. Ellos lo trastocan todo y por eso es muy difícil dialogar con ellos pues la interpretación que hacen de la Biblia es muy peculiar y muy diferente de la Tradición y Magisterio de la Iglesia. j.- Falso pacifismo Los Testigos de Jehová se presentan en muchos países del Primer Mundo como "pacifistas". En el fondo no son "pacifistas", son más bien "objetores de conciencia" en lo referente al cumplimiento del servicio militar obligatorio. En países como España, Francia, Italia, etc., donde el servicio militar es obligatorio para todos los jóvenes, ellos se niegan a recibir instrucción militar y a aprender el uso de las armas para defender la patria. Dicen que ellos no pueden originar guerras ni aprobarlas y por ello se niegan a hacer el servicio militar. Ellos más bien, convencidos como están que las Instituciones del Estado son obra del demonio, creen que el Ejército es obra del Diablo y no quieren colaborar. Y al contrario atacan toda organización internacional y toda confesión religiosa que trate de mantener la verdadera paz Armagedón, significa, segun los jehovistas: "nombre simbólico en el que en Apocalipsis, 16, 16 dice que se juntarán los reyes de la tierra para librar la última batalla contra Dios". En hebreo "Harmaguedon", significa "monte de Maguedón" o de "Meguido". Es un desfiladero situado al sur del Monte Carmelo. ... Agradecemos al P. Ignacio Garro, |