Ultimos Registros

Dennis Umaña(Dennis Umaña)
ALBA(almaviher)
Jesús Castañeda(Jesus Castañeda)
Nubia(nubia_primavera)
Elvira Romero Sanchez(elviradecadiz)
Alejandra Nas(alejandra78)
Francisco José Albarrán Domínguez(PacoCadiz)

Avisos Google

Referencias Google



! EL DIOS VERDADERO.¡ PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 0
MaloBueno 
Escrito por galo molina molina   
sábado, 07 de enero de 2012
ESTÁ CLARO QUE NECESITAMOS ALGO MÁS QUE UN CONOCIMIENTO teórico de Dios. Sólo podemos
conocer a Dios en la medida en que él se nos revela en las Escrituras, y no podemos conocer las Escrituras
hasta que estemos dispuestos a ser transformados por ellas. El conocimiento de Dios sólo tiene lugar cuando
también reconocemos nuestra profunda necesidad espiritual y cuando somos receptivos a lo que Dios ha
provisto para nuestra necesidad mediante la obra de Cristo y la aplicación de esa obra en nosotros por el
Espíritu de Dios. Podríamos comenzar con Apocalipsis 22:21 como con Génesis 1:1. Pero no hay mejor
punto de partida que la revelación que Dios hace de sí mismo a Moisés en la zarza que ardía en fuego.
Moisés, el gran líder de Israel, hacía tiempo que era consciente del Dios verdadero, porque había nacido en
el seno de una familia temerosa de Dios. "YO SOY EL QUE SOY"   (Ex. 3:13-14). El nombre está relacionado con el antiguo nombre de Dios, yave. Pero es algo
más que un nombre. Es un nombre descriptivo, que nos señala todo lo que Dios es en sí mismo.
Particularmente, nos está mostrando que es un Ser completamente auto existente, autosuficiente, y eterno.  Dios es perfecto en su amor; sin embargo, por su gracia, nosotros también
amamos. Él es todo sabiduría; pero nosotros también poseemos una medida de sabiduría. Él es
todopoderoso; y nosotros ejercemos un poder limitado. Esto mismo no sucede cuando consideramos la auto
existencia, la autosuficiencia y la eternidad de Dios. Solo él posee estas características. Él existe en sí mismo
y de sí mismo; no así nosotros. Él es completamente autosuficiente; nosotros no lo somos. Él es eterno,
nosotros acabamos de entrar en escena. La autoexistencia significa que Dios no tiene ningún origen y, en consecuencia, no es responsable frente a
nadie. La autoexistencia es un concepto difícil de aprehender, ya que implica que Dios en su esencia es
incognoscible. Todo lo que vemos, olemos, oímos, saboreamos y tocamos tiene un origen. Casi no podemos
pensar en otra categoría. Cualquier cosa que observemos debe tener una causa adecuada que explique su
existencia. Buscamos esas causas. Esta relación de causa y efecto es la base de la creencia en Dios, y la
poseen aun aquellos que no lo conocen verdaderamente. Estos individuos creen en Dios, no porque hayan
tenido una experiencia personal con él o porque han descubierto a Dios en las Escrituras, sino sólo porque
infieren su existencia. "Todo proviene de algo; como consecuencia, debe haber algo muy grande detrás de
todo". Esta relación de causa y efecto nos está señalando la existencia de Dios pero -y este es el punto clave
nos está apuntando a un Dios que supera nuestro entendimiento, un Dios que nos trasciende desde todo
punto de vista. Para descubrir a Dios, los científicos pueden intentar rebajar a Dios a su nivel, definiéndolo
como "la ley natural", "la evolución", o algún otro principio similar. Pero Dios todavía los elude. Dios es
todavía más que lo que abarca cualquiera de estos conceptos.  La autoexistencia de Dios significa que él no es responsable frente a nosotros ni frente a nadie, y eso no nos
gusta nada. Queremos que Dios se explique, que defienda sus acciones. Dios no creó porque estuviera bajo ninguna obligación, ni coacción, ni necesidad. Su opción por hacerlo
fue exclusivamente un acto soberano de su parte, no hubo ninguna causa exterior a él, no fue
determinado por nada sino su propio placer; ya que "hace todas las cosas según el designio de su
voluntad" (Ef. 1:11). Creó sencillamente para manifestar su gloria... Dios no gana nada ni siquiera de
nuestra adoración. No tiene necesidad de esa gloria exterior de su gracia que surge de sus redimidos, ya
que es lo suficientemente glorioso en sí mismo. 
 

Para poder publicar un comentario Ud. debe ser un usuario registrado.

< Anterior   Siguiente >